viernes, 27 de abril de 2012

POR QUÉ FUE DESTRUIDA LA GRAN TENOCHTITLÁN

El México antiguo tuvo una cultura que ni remotamente sospechan las gentes de esta época: Recordemos el caso aquel tan extraordinario de los sesenta ancianos; queriendo el poderoso emperador Moctezuma saber algo sobre nuestros antepasados llamó a su primer ministro diciéndole: "Quiero saber donde viven los antepasados del antiguo pueblo de Anahuac, ¿Dónde estará Quetzalcóatl, dónde la Madre de Huitzilopochtli, dónde tantos ilustres varones fundadores o pro-fundadores de la gran Tenochtitlán? Señor-dijo el primer ministro-, lo que pedis es imposible, donde viven estos santos varones, y la madre de Huitzilopochtli es en la lejana Tule, allá en la ciudad maravillosa, y nadie absolutamente nadie, podrá llegar a esa lejana Tule, el camino está cerrado y hay por doquiera bestias espantosas, océanos sin fondo y terribles peligros; sólo por medio de encantos extraordinarios podríamos saber algo sobre nuestros antepasados.

Y cuentan las tradiciones que se fue entonces el emperador y encontrándose cara a cara con un viejo eternal milenario le interrogó: "Decidme buen anciano ¿Donde moran actualmente Quetzalcóatl, la madre de Huitzilopochtli y todos esos santos varones de los antiguos tiempos?"Cuenta la leyenda de los siglos que el anciano respondió:" Poderoso emperador ellos viven en la lejana Tule". "Quisiera llegar allá -dice del gran emperador-. "Imposible, el camino está cerrado, no es posible, sólo metiendo el cuerpo por medio de encantos extraordinarios dentro de la cuarta vertical podríais llegar a ese lugar". "Lo que me ha dicho el primer ministro -responde el poderoso emperador Moctezuma-, es verdad porque el anciano historiador de este gran imperio me lo ha comprobado". Y marchándose llegó a su palacio, dias después convocó al pueblo y convocó también en forma especifica, definida a los sesenta ancianos, éstos vinieron, el emperador dirigiéndose a ellos les dijo: "Quiero saber donde viven los Dioses de Anahuac, quiero saber algo sobre Quetzalcóatl, y sobre la madre de Huitzilopochtli, y sobre todos esos santos y heroicos varones fundadores de la gran Tenochtitlán, vosotros ancianos fundadores de la gran Tenochtitlán, vosotros ancianos,tenéis la gran sapiencia que se necesita, a vosotros os encomiendo inmediatamente esa labor, deberéis llevar presentes para la tierra sagrada de la lejana Tule".

Y entregándoles esos presentes les dijo: "Marchaos". Dice la leyenda de los siglos que los sesenta se prepararon con muchos ayunos y abstinencias, impregnaron sus cuerpos con ciertas hierbas, y luego, haciendo sus mágicos círculos y sus encantos -asi cuenta el padre Durán- en unas de sus obras de este eminente sacerdote, metieron su cuerpo fisico dentro de la cuarta vertical, es tan real esto que ni siquiera el padre Durán, se atreve a negarlo. Viajaron, dice por la dimensión desconocida hasta la lejana Tule, al llegar ahi, cuenta la historia que entonces se pusieron en contacto con un buen anciano, preguntaron ellos por estos heroicos fundadores, discipulos de los dioses santos, y se les dijo que ellos vivían allí, se condujo a los sesenta hasta al lugar donde estaba viviendo el Señor Quetzalcóatl, y todos sus séquitos de heroicos y nobles varones mexicanos, entregaron sus presentes a quienes debian entregar, mas no se deja de mencionar el caso que cuando marchaban hacia las casas de tan legendarios señores, los pies se hundían en la arena, y hasta se les dificultaba a estos sesenta caminar. "¿Qué os pasa?" -preguntó el anciano a los sesenta- ¿Porqué no podéis andar? ¿Qué es lo que coméis vosotros mexicanos? ¿Qué es lo que bebéis?

Los sesenta respondieron: Señor: nosotros bebemos mucho pulque y nos embriagamos, comemos de toda clase de carne de caza, desgraciadamente también fornicamos". "Es por eso ilustres varones -dijo el anciano- que se os dificulta caminar en este lugar, vuestros presentes ciertamente no son para nosotros necesarios, pues vivimos una vida modesta, dormimos en el duro yermo no necesitamos de lujo". Una anciana salió al encuentro de los sesenta, traia la cara tiznada con carbón, su vestido estaba todo rasgado , sucio; era la madre de Huitzilopochtli, la deidad fundadora de la gran Tenochtitlán, era la divina Madre Kundalini triste porque su hijo habia caido en la fornicación. "Estoy triste, dijo ella, hasta que mi hijo regrese (es decir, hasta que mi Boddhissatwa, hablando en lenguaje sáncrito) se eleve se regenere, suba otra ves del lodo de la tierra, vosotros si continúas asi como vais dijo la madre de Huitzilopochtli-, pronto vendra del otro lado del mar hombres blancos y barbudos que os conquistarán y os destruirán" (se referia claramente ella a los conquistadores de España).

Platicaron los sesenta con Quetzalcóatl, recibieron distintas enseñanzas, después de todo la madre de Huitzilopochtli, entrego un braguero, se dice a los sesenta para que ellos a su vez se los entregaran al poderoso Moctezuma, ciertamente ésto no es más que un simbolo de castidad, y despidió la madre de Huitzilopochtli a los sesenta llevando tan duro mensaje al poderoso emperador Moctezuma, poderoso señor de la gran Tenochtitlán. Regresaron a los sesenta por entre la cuarta vertical, con su cuerpo fisico en estado de Jinas, algunos de ellos perecieron durante el trayecto, pero quienes lograron volver a la gran Tenochtitlán, entregaron el mensaje al gran emperador. Y él a su primer ministro llenos de dolor hablaron al pueblo, convocaron a las multitudes para que dejaran la embriaguez del pulque y para que entraran por el camino de la regeneración. Mas todo fue inútil, ya la poderosa civilización solar que otrora resplandeciera maravillosa en la gran Tenochtitlán y en Teotihuacan y ciudades adyacentes, habia entrado en el proceso descendente, decadente e involutivo.

Las civilizaciones nacen, crecen, llegan a su cenit y después entran por el camino decadente asta su destrucción. Asi también un dia por ejemplo floreció la poderosa civilización Romana, la tierra augusta de los Césares y más tarde de la gran Roma heroica, victoriosa, entró por el camino descendente hasta su destrucción general. Y ¿qué diremos de las poderosas civilizaciones de Babilonia la grande, de Menfis y de El Cairo, de la antigua India de los Risshis sagrados y del poderoso Tibet? Todas esas civilizaciones, entraron también en procesos decadentes y murieron. ¿Porqué tenia que ser la excepción la poderosa civilización de la gran Tenochtitlán? Obviamente, los centros historicos son asi, las civilizaciones nacen, crecen, envejecen y mueren como las plantas, como los hombres, como los mundos, como todo lo que es como todo lo que ha sido como todo lo que será. Pero quienes piensen que la poderosa civilización mexicana no existia y que aqui nuestros antepasados adoraban idolos, están completamente equivocados porque México en su esplendor bien hubiera podido colonizar a Europa.

Nuestra Asociación Gnostica de estudios antropológicos y culturales posse tesoros preciosos, entre ellos tenemos realmente los tesoros del antiguo México, queremos referirnos a los tesoros esotéricos y entotéricos, a los tesoros transcendentales a la poderosa cultura mistica religiosa y artistica de la antigua Anahuac. Invitamos a todos, hombres mujeres de buena voluntad a conocer todos estos tesoros extraordinarios, a estudiar en verdad, la doctrina antigua del México milenario y en general a las culturas Indoamericanas. Amigo lector(a), es necesario comprender la hora en que nos encontramos, los hijos del Quinto Sol (nosotros, la raza actual), está dicho claramente por los sabios Anahuac, perecerán por el fuego y los terremotos. En estos instantes de crisis mundial y de bancarrota de todos los principios, la tierra tiembla por todas partes, eso es lo que actualmente está sucediendo aqui, allá y acullá. Nadie conoce realmente la raiz de todos esos terremotos, y es que ahora comienza a cumplirse todo lo que dijeron los sabios que cincelaron la Piedra del Sol, el Calendario Azteca: "Los hijos de Quinto Sol (es decir nosotros, dentro de muy poco tiempo) perecerán por el fuego y por los terremotos.


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