La cerámica es el elemento a partir del cual se han podido conocer mejor las diferentes culturas de los antiguos peruanos. Se encuentra habitualmente en forma de ofrendas funerarias. En muchas tumbas, junto con otros motivos cerámicos, en su gran mayoría recipientes que contenían agua o chicha, se hallaron vasijas con motivos eróticos. Para los arqueólogos materialistas es un verdadero enigma el por qué los antiguos peruanos utilizaron ofrendas funerarias con motivos eróticos en las tumbas tanto de adultos como de niños. Como quiera que el Arte Regio domina todas las culturas Indoamericanas, y que este Arte Gnóstico tiene como cimiento dejar una enseñanza para la posteridad, esas ilustraciones revelan que el coito químico subliminal, es decir, sin “eyaculación de las secreciones sexuales, tanto en el varón como en la mujer”, origina conmociones nerviosas transcendentales y extraordinarias vibraciones áuricas entre los muy diversos componentes de la humana pareja.
Las divinales radiaciones de tipo sexual han sido calificadas por los mejores tratadistas de la sexualidad trascendente, como Luz Ódica. Habiendo comenzado ya la ciencia a estudiar la teoría astral del cuerpo humano, conviene para mayor sencillez usar los términos de la tradición antigua. Aquí el OD es fuera de toda duda, el brillante magnetismo positivo, activo, dirigido por el poder maravilloso de la Voluntad Consciente. El OB es el fluido magnético pasivo, gobernado muy sabiamente por la inteligente facultad conocida como Imaginación Creadora. Aquí el AUR es el agente luminoso diferenciado, el “Genius Lucis” del anfiteatro cósmico.
DIOS DE LA FERTILIDAD CON SU CRUZ EN EQUIS Y DECAPITANDO EL EGO –MÉXICO
Una imagen regia que guarda sublime concordancia con el magnetismo sexual de Eros, es la ya conocida del famoso Caduceo de Mercurio ceñida de serpientes; la Víbora Flamígera Solar de la derecha representa el “OD”, la Culebra Lunar y húmeda de la izquierda alegoriza el “OB”; en el remate magnífico del misterioso caduceo resplandece gloriosamente el Globo de “AUR” o la igualdad a la luz. Mediante el Coito Metafísico, el Azoe y la Magnesia de los antiguos alquimistas, la Luz Astral polarizada, sufre alteraciones notables. Tales alteraciones íntimas influyen secretamente sobre las relaciones electro-químicas en las últimas unidades vitales de nuestro organismo para transformar su estructura.
Waldemar dice: “Cuando los químicos nos dicen que la totalidad de los biocatalizadores de un organismo aparecen como un sistema ordenado de inferiores factores teleo-causales, que se hallan bajo la legalidad de la vida, o sea al servicio de los superiores objetivos del organismo, no resulta difícil completar que la formación de emociones internas, reflejos o impulsos, dependen de los factores radio-causales del Aura. Demos de manera comparativa una ojeada a las relaciones de electrones e iones de la sustancia viviente, y nos aproximaremos de manera considerable a la comprensión de lo antedicho”.
Es algo palmario y manifiesto el que en el instante maravilloso “del jardín de las delicias”, como lo llamaron los primitivos cristianos, en el momento exquisito en que el miembro viril entra suave y profundamente en la vagina de la mujer, se presenta una especie muy singular de inducción eléctrica. Es indubitable que entonces los factores teleo-causales del aura bajo el impulso eléctrico ofrecen posibilidades sorprendentes. Cambios psicológicos de fondo pueden surgir en las honduras de la Conciencia si sabemos aprovechar inteligentemente la conexión sexual, sabiendo no eyacular el “Ens Seminis”; si este es derramado se pierde tal oportunidad de maravillas, entonces el coito sólo es usado para gratificar nuestros sentidos...
Dice una enseñanza: “Desdichado el Sansón de la Cábala que se deja dormir por Dalila, el Hércules de la ciencia que cambia su cetro de poder por el huso de Onfalia, sentirá bien pronto las venganzas de Deyanira, y no le quedará más remedio que la hoguera del Monte Eta para escapar de los devoradores tormentos de la túnica de Neso”. Concupiscencia es abominación; caer como una bestia en el lecho de Procusto equivale a perder la mejor de las oportunidades. En vez de la incontinencia fatal de la líbido sexual mejor es orar; escrito está con palabras de fuego en el Libro de todos los Enigmas que el coito es una forma de la oración. El Patriarca Gnóstico San Agustín dijo enfáticamente: “¿Por qué no hemos de creer que los humanos pudieran antes de la caída en pecado dominar los órganos sexuales lo mismo que los restantes miembros del cuerpo, a loscuales sirve el Alma a través del deseo sin molestia ni excitación?”
PACHACAMAC: DIOS CREADOR – INCA
San Agustín propone la tesis incontrovertible de que solo tras el pecado o tabú se formó la líbido (agitación despótica o arbitraria carnal o instinto, potencia sexual incontrolada): “Tras el pecado, la Naturaleza, que antes no se avergonzaba, sintió la líbido, se percató y avergonzó de él, porque había perdido la fuerza soberana que originariamente ofrecía a todas las partes del cuerpo”.
El secreto de la felicidad del Dios Intimo de cada criatura consiste en la relación de Él consigo mismo. El propio estado divinal es fuera de toda duda el de la dicha suprema, un deseo y goce sexual que permanecen invariables en Eones, y que proceden de la relación de la Divinidad consigo misma. En último extremo, los Siete Cosmos (Protocosmos, Ayocosmos, Macrocosmos, Deuterocosmos, Mesocosmos, Microcosmos y Tritocosmos) que resplandecen gloriosamente en el espacio infinito, se enlazan sexualmente. ¿Por qué habría de ser una excepción el Microcosmos hombre? Él y Ella siempre se adoran... tú lo sabes. El goce sexual es pues un derecho legítimo del hombre y deviene como ya dijimos de la relación de la divinidad consigo mismo. Con otras palabras enfatizaremos la realidad trascendental diciendo: el goce sexual es terriblemente divino.
San Alberto dice: “que el hombre espiritual debe dirigir el comercio carnal a un objetivo moral, y que una función de la sexualidad basada solo en el placer de los sentidos pertenece a los vicios más infamantes”. En estos instantes resulta oportuno recordar que aquellos troncos o tablas de la Ley donde Moisés escribiera por mandato de Iod-Heve los preceptos luminosos del decálogo, no son sino una doble lanza de las runas, sobre cuyo significado fálico debemos meditar profundamente. El Amor es el fiat lux del “Libro de Moisés”, el gran desiderato cósmico sexual, la ley divinal para todos los continentes, mares, mundos y espacios.
El Sahaja Maithuna, la Sexo-Yoga, es el fundamento diamantino y eternal del fiat luminoso y espermático del primer instante. Es incuestionable que si empuñamos valerosamente la lanza sexual de Eros (la potencia sexual en connubio con el amor) con el sano propósito de reducir a polvareda cósmica en sucesivo orden a cada uno de los variados elementos subjetivos o “Yoes” inhumanos que llevamos en nuestro interior psicológico, que llevamos dentro, brota entonces la Luz. Dentro de cada uno de esos variados y pendencieros “Yoes” gritones que personifican a nuestros errores de tipo psicológico existe sustancia, Esencia anímica. Así como el átomo al ser fraccionado libera energía, así también la desintegración total de cualquiera de esos variados “Yoes” infernales libera Esencia, Luz, Conciencia, Alma. Así pues, las vasijas encontradas en las tumbas con representaciones eróticas que se han encontrado en Indoamérica nos participan que en la conexión sexual sin pérdida de las secreciones sexuales, utilizando el coito como oración podemos desintegrar el Ego animal psicológico o los Siete Pecados Capitales para transformarnos en niños; recordemos las palabras del Evangelio Crístico: “Dejad que los niños vengan a mí”. Con la muerte del “Yo” pluralizado infrahumano reconquistamos la inocencia perdida.
REPRESENTACIÓN DE LA FERTILIDAD Y ABUNDANCIA – ZENÚ
Debemos, pues, fabricar luz, hacer luz, despertar la Conciencia. Emancipar nuestra Alma- “¡Luz, más luz!” gritó Goethe con todas las fuerzas de su Alma momentos antes de morir. Es obvio que la comprensión es básica en Psicología Trascendental, pero también es muy cierto que eso no lo es todo, necesitamos eliminar. En Dios-Madre, Indoamérica vio el fuego sagrado especial para desintegrar esas criaturas infernales como la ira, el orgullo, la envidia, la lujuria, la pereza, la codicia, la glotonería, etc., etc. No es posible eliminar Yoes-Diablos (defectos psicológicos), sin el auxilio de nuestra Madre Divina Particular, pues cada criatura humana tiene la propia.
En el momento supremo de la entrega sexual, en pleno coito, meditad y orad para que no caigas en tentación. En esos instantes de dicha rogad con todas las fuerzas de vuestra Alma, suplicad a vuestra Divina Madre, elimine de vuestro interior el “Yo” diablo, nos referimos al defecto psicológico que a través de la meditación profunda habéis comprendido en todos los niveles de la mente. Así es como vamos muriendo de instante en instante. Sólo con la muerte adviene lo nuevo.
Los primeros vasos hallados con estos motivos eróticos en el Perú fueron elaborados por las culturas Virú y Salinar. Posteriormente reaparecen y alcanzan su mayor apogeo en el auge de la cultura Mochica. Se sabe, también, que las manifestaciones eróticas se presentaron en la parte norte de la costa peruana. Se considera, además, que las representaciones eróticas están asociadas a las ideas religiosas y filosóficas de los Mochicas, que creían que no todo acababa con la muerte (abona esta tesis el hecho de que se hayan encontrado esqueletos que llevaban una vida sexual que no difería de la de los vivos) y que su divinidad era el centro de poder de la fecundación (la representación de su divinidad estuvo asociada a lo erótico).
Lo erótico siempre fue simbolizado con la lanza, y sea en verdad, por tener un carácter fálico y simbólico del poder sexual viril, sea por tratarse de la arcaica arma de combate que en el amanecer de la vida pudo imaginar el hombre, es cierto que el falo juega un gran papel en Indoamérica como un instrumento maravilloso de salvación y liberación, que blandido sabiamente por el Alma anhelante, le permite reducir a polvareda cósmica a todas esas entidades cavernarias que en su conjunto pecaminoso constituyen el “Yo”. En muchas estelas, esculturas y códices de los Indoamericanos, encontramos que la energía sexual, fue analizada profundamente en sus aspectos creativos y destructivos...
Es palmario, claro y visible en tales creaciones artísticas, que los aspectos subjetivos sexuales, cristalizan fatalmente en esas múltiples entidades cuya suma total constituye eso que los egipcios llamaran Seth, el Ego. Es manifiesto el poder generativo normal de nuestras glándulas endocrinas sexuales. Es trascendental el poder objetivo creador del Espíritu Santo o Fuego Sexual, cuando trabaja creando el Traje de Bodas del Alma de los cristianos, o Cuerpos Celestiales de Pablo de Tarso.
La energía sexual es altamente explosiva y maravillosa. En verdad nos dijeron las culturas Indo americanas que aquel que sabe usar el arma de Eros (la lanza, el sexo), puede reducir a polvareda cósmica el “Yo” Pluralizado. Orar es conversar con Dios y uno debe aprender a orar durante el coito; en esos instantes de suprema dicha pedid y se os dará, golpead y se os abrirá. Quien pone corazón en la súplica y ruega a su Madre Divina que empuñe el Arma de Eros, obtendrá el mejor de los resultados, porque ella le ayudará entonces destruyendo el Ego. Empero, os decimos que éste es un proceso largo, paciente y muy delicado. Es incuestionable que el cazador que quiere cazar diez liebres al mismo tiempo, no caza ninguna, así quien quiere eliminar todos los defectos psicológicos simultáneamente, no elimina ninguno.
KAUSACHUM - PERÚ - TEMPLO DE LA FERTILIDAD
Dentro de cada uno de nosotros existen millares de defectos y todos ellos tienen muchas raíces y facetas que se ocultan entre los distintos repliegues subconscientes de la mente. Cada uno de esos defectos psicológicos tiene forma animalesca; dentro de tales criaturas sumergidas está enfrascada la Esencia, la Conciencia. Condición previa a toda eliminación es comprensión íntegra del defecto que se quiere eliminar. Suplicad si estáis seguro de haber comprendido y retiraos del coito sin perder tus secreciones sexuales.
El artista Mochica no sólo recreó al ser humano a través de una representación minuciosa de su anatomía, sino a los animales en el momento del apareamiento, con un significado aún más profundo que la simple representación de los mismos. Las culturas Indoamericanas buscaron dejar una constancia de la fecundidad en todas las especies, o sea, que sin el sexo el planeta se convertiría en una Luna, en un cadáver, pues sólo el sexo y su energía creadora puede darnos vida.
Es necesario reconocer que la humanidad actual perdió el conocimiento de la suprasexualidad Indoamericana y se tornó fornicaria.
Para las tribus Indoamericanas, el chamán o “sacerdote según la naturaleza” (pues chamán es aquel Hombre debidamente autoeducado que domina los elementos: agua, fuego, tierra y aire), es un ícono Fálico y este dirige las actividades ritualísticas relacionadas con la siembra, la caza, la pesca, la recolección de frutas silvestres, y en general los ritos que enfatizan los principales hechos en los ciclos biológicos. En algunos lugares de América, el chamán es considerado como el procreador directo de la fauna. Entre los indios Cubeo del Vaupés, Colombia, todavía celebran bailes fálicos, rituales que se ejecutan con el miembro viril en estado de completa erección. Este mismo procedimiento se pueden observar en los chamanes de las tribus tukano; en otras tribus del amazona, se ve a los chamanes con bastones fálicos provistos de una sonajera, realizando ritos de fertilidad.
En la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, la azada ritual y el adorno formado por un cilindro de cuarzo, son insignias fálicas de los chamanes. Muchos personajes del panteón kogi, son seres fálicos que ora se representan como creadores y administradores de la fertilidad (creadores del universo interior del Hombre real), ora como destructores de las fuerzas sinistras del mal (aniquiladores del Ego animal). En el departamento del Chocó, Colombia, se han encontrado tallas chamánicas de madera completamente itifálicas; y ésto es muy frecuente en las culturas Indoamericanas del país mencionado. En varios idiomas de Indoamérica, el chamán se le designa “yee”, palabra derivada del verbo “yeéri”, que quiere decir, copular.
En muchas tribus que todavía existen y que se han podido librar del barbarismo moderno, en algunos aspectos, la curación de enfermedades implica un acto de revitalización, y es el sacerdote, en su imagen fálica actúa como “Gran Médico de Dios”. Todos estos ejemplos aquí mencionados personifican al chamán como la energía procreadora, la energía sexual.
PAREJA DURANTE EL ACTO SUPRASEXUAL – MOCHICA
Un Mama de la Sierra Nevada de Santa Marta, en una conferencia con un grupo de estudiosos de la antropología Gnóstica les manifestó: “El sexo es el mayor poder del ser humano. El sexo puede liberar o esclavizar al hombre. Nadie puede llegar a ser íntegro, nadie puede realizarse (liberarse o salvar su alma) a fondo sin la fuerza sexual. Ningún célibe puede llegar a la realización total. El sexo es el poder del Alma. El ser humano íntegro se logra con la fusión absoluta de los polos masculino y femenino del Alma. La fuerza sexual se desarrolla, evoluciona y progresa en siete niveles. (Los siete niveles del Alma). En el mundo físico el sexo es una fuerza ciega de mutua atracción; en el astral la atracción sexual se fundamenta en la afinidad de los tipos según sus polaridades y esencias. En el mental la atracción sexual se realiza según las leyes de la polaridad y la afinidad mental. En el plano causal, la atracción sexual se realiza sobre la base de la voluntad consciente. Es precisamente en este plano de las causas naturales donde se realiza conscientemente la plena unificación del Alma. Realmente nadie puede llegar a la gloria plena del Matrimonio Perfecto, sin haber alcanzado este cuarto estado de integración humana”.
Nosotros invitamos a mirar a fondo la necesidad de comprender todo el problema sexual. Necesitamos ser íntegros. Necesitamos trascender la mecánica del sexo. Necesitamos saber procrear hijos de la Sabiduría. En el instante supremo de la concepción, las esencias humanas están completamente abiertas a toda clase de influencias. El estado de pureza de los padres y la fuerza de voluntad para no derramar el “Ens Seminis”, es lo único que puede protegernos contra el peligro de que se infiltren en el zoospermo y en el óvulo sustancias sub-humanas de Egos bestiales que quieren retornar.
¿Qué opina usted, venerable Ser, el por qué esta humanidad no acepta la Suprasexualidad, que es la sexualidad trascendental que practicaron nuestros antepasados kogis, incas, toltecas, mayas, zapotecas, aztecas, muiscas, zenús, y en general toda Indoamérica, incluyendo a nuestros hermanos mayores de norte América?
–Fue la pregunta que uno de los miembros de nuestro equipo investigativo le hiciera a un Mama- La respuesta no se hizo esperar: “Lo que sucede es que algunos viejos decrépitos y desgastados por el coito pasional y beatas insatisfechas sexuales, se horrorizan de la divinidad del sexo, calificando la sexualidad de Dios de escandalosa y pornográfica; eso se debe a que la humanidad no ama el bien sino al mal. Hay místicos alucinados que abogan por la castidad absurda del celibato que predican algunas sectas religiosas, no sabiendo que la naturaleza misma se revela contra esa nefasta abstención, por ello vienen las poluciones nocturnas, la descalcificación general por la uretra y como consecuencia la enfermedad, es que la naturaleza es sabia en sus designios; los hombres se hicieron para las mujeres y las mujeres se hicieron para los hombres. Lo que tenemos es que aprender a gozar (mujer y varón) sin perjudicamos y eso sólo lo podemos logar con la sexualidad donde no se pierda ni una gota de nuestra simiente”.
“Durante el trance amoroso, -prosigue nuestro ilustre personaje- el varón debe refrenar el acto sexual, entonces el semen se transmuta en energía atómica y sube por ciertos canales espermáticos a la cabeza y el hombre se convierte en un ser superior”. Esto no lo entienden, no lo pueden entender, ni se lo explican los pseudo apóstoles de la medicina moderna, simplemente porque ellos no conocen la anatomía de los siete cuerpos del hombre, ni la química oculta, ni la ultra-biología de los organismos interiores del hombre, que son la base fundamental de la vida hormonal y de las glándulas endocrinas”.
Los hindúes llaman a los canales espermáticos por donde sube internamente la energía sexual a la cabeza, Canales de “Idá y Pingalá”. Estos son dos cordones nerviosos que se relacionan con el vago y el simpático, se enroscan en la columna espinal en la forma simbólica conque lo representa el Caduceo de Mercurio. MONOLITO FÁLICO – VILLA DE LEIVA - COL
El V. M. Samael Aun Weor, enseña a la humanidad lo siguiente: “El organismo humano, tiene canales para la salida del semen y también posee canales espermáticos por donde el semen convertido en energía sube desde la bolsa seminal hasta la cabeza, porque la masa se transforma siempre en energía, como ya lo probó el gran sabio Einstein, y a este proceso es lo que nosotros llamamos “transmutación”. En épocas antiquísimas el hombre usaba los canales espermáticos de subida y actualmente los médicos de los indios de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, usan esos canales también, desde tiempo antiquísimo, por ello llegan hasta edad muy avanzada, manteniendo lúcido su entendimiento, con sus cabellos negros, su dentadura intacta y con frecuencia se ve en ellos hijos de octogenarios y centenarios, mientras que en nuestra actual civilización el hombre a los sesenta años de edad es un decrépito”.
En realidad, existen miles de pruebas para poner al hombre civilizado y científico a pensar sobre este particular. Por ejemplo en un niño donde todavía no se ha recogido su fuerza sexual en sus gónadas, esta fuerza está latente en todo su organismo, y por ello si el niño se corta, sana más rápidamente que un adulto, porque este desde la pubertad ya está desperdiciando sus fuerzas sexuales, además que no sabe manejarlas como en el caso del niño. Gran error cometen los jóvenes y sus padres cuando permiten que sus hijos derrochen la fuerza sexual en placeres y displicencias, hay que enseñarles que en esa gran fuerza reside el principio vital, es verdad que como dice la ciencia oficial, es una función biológica, pero el Decálogo nos enseña en el sexto mandamiento que no debemos desperdiciar esa fuerza porque ella solo cumple la función creadora o de crear, así que la libertad que los padres dan a sus hijos para que cumplan libremente sus funciones biológicas no deja de ser un crimen que se comete con la juventud.
Para algunos grupos tribales de América, la Suprasexualidad genera las siguientes ventajas: Marido y mujer permanecen de por vida amándose con mayor intensidad que si fuesen novios. No llena a los esposos de hijos. La mujer rejuvenece, se vuelve cada día más bella y atractiva porque gracias a su marido diariamente se carga de poderosas fuerzas. El hombre de edad rejuvenece y no envejece jamás porque se está dando vida con su fuerza creadora, y la suerte y felicidad lo rodean por todas partes. Se les despierta a ambos, sentidos de percepción interna y entonces el velo de los mundos invisibles se descorre ante su vista. El fuego sagrado del Espíritu Santo los ilumina internamente. Se unen con su Íntimo (Dios interno) y se convierten en reyes de la creación, con poderes sobre los cuatro elementos de la naturaleza: Tierra, Agua, Aire y Fuego. Adquieren el elíxir de larga vida que reside en el Fuego Sexual. La muerte ya no será más. Todo esto a pesar de las bravuconadas de nuestros mediquillos que consagra la universidad materialista.
No está de más para entendimiento de nuestros amables lectores, mencionar algunos versículos de la Biblia cristiana y hacer un pequeño comentarios de estos:
FIGURA PREHISPÁNICA – INCA
“Y había Jehová Dios hecho nacer de la tierra, todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer, también el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal” (Génesis 2: 9). El árbol de la vida es el Fuego Sexual y el árbol de la ciencia del bien y del mal, es el semen. Ambos árboles son del huerto de Dios.
“Y salía del Edén un río para regar el huerto y de allí se repartía en cuatro ramales”. “El nombre de uno era Pisón: este es el que cerca toda la tierra de Havilah, donde hay oro”. “Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí también bedelio y piedra cornerina”. La tierra de Havilah, es nuestro propio cuerpo, y el oro de esta tierra, son los átomos solares de nuestro sistema seminal, es decir, el oro potable del semen.
“El segundo río es Gihón: este es el que rodea toda la tierra de Etiopía”. Este segundo río es el líquido céfalo-raquídeo, que es el otro polo de nuestro sistema seminal, con el cual rodeamos toda nuestra tierra de Etiopía, es decir nuestra cabeza y espina dorsal.
“Y el nombre del tercer río es Hiddekel: Este es el que va delante de Asiria, y el cuarto Río es el Eufrates” (Génesis 2: 11-14). El río que va delante de Asiría, y el Eufrates son los dos polos de la fuerza seminal de la mujer. La mujer está delante de nosotros porque es la puerta del Paraíso, y la puerta siempre está delante. El Edén es el mismo sexo y el árbol de la vida está en el mismo Edén. Este es el terrible secreto, indecible que jamás nadie se había osado divulgar. Este es el terrible secreto de la “Suprasexualidad”. Estos cuatro ríos del Edén son las fuerzas sexuales del hombre y de la mujer. El Árbol de la Vida, está en medio de los cuatro ríos del Edén.
“Echó fuera al hombre, y puso al oriente del huerto del Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía a todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida” (Génesis. 3: 24). MUSEO LARCO – LIMA
Para practicar la Suprasexualidad hay que ir acostumbrando el organismo poco a poco. Todo en la vida es solo cuestión de costumbres. Un fornicario es un sujeto que acostumbró sus órganos genitales a cohabitar intensamente; pero si ese mismo sujeto cambia la costumbre de cohabitar por la costumbre de no cohabitar, entonces se transforma en un casto. Tenemos por ejemplo el caso asombroso de María Magdalena, la famosa prostituta; María Magdalena vino a ser la famosa Santa Magdalena, prostituta arrepentida. María Magdalena vino a ser la casta discípula del Cristo. Pablo de Tarso, el encarnizado perseguidor de los gnósticos, después del acontecimiento que le sucedió en su camino a Damasco, recibió la sagrada iniciación y dejó la costumbre de perseguir a los cristianos, y en cambio adoptó las costumbres gnósticas, y se volvió un profeta gnóstico, cristiano. Un malvado, si cambia sus costumbres de malvado, por las costumbres de santo, se vuelve santo.
La castidad de la que habla el Gnosticismo no es cuestión de poses, pietismos o retórica de catecismos. Cuando nosotros hablamos de castidad, aludimos a la decencia sexual, a la castidad científica, a la Suprasexualidad. A la unión que se verifica entre esposo y esposa, no para crear hombres sino para formar Dioses; pero el hombre corriente, el hombre común ni siquiera se une como los animales, para crear animales, sino que lo usa para saciar torpes y brutales apetitos. Los enamorados mantienen una fuerza arrolladora. Su atracción es tan poderosa que rechaza toda amenaza para separarlos. Son capaces de todos los sacrificios cuando están ligados por esa fuerza irresistible. Con el fuego del amor, hacen de la vida un paraíso; pero todo este edén, en medio del cual viven, se les esfuma cuando lo concluyen con la unión puramente animal, cuando fornican, entonces pasan a otros estados: al cansancio, al hastió, a la desilusión. Aquí se cumple la máxima de Virgilio; “Post cuitum animalia tristia”. El amor lo exaltamos cuando nos unimos para prender nuestros fuegos internos, (Magia sexual), y lo extinguimos cuando la unión es puramente animal, cuando violamos la ley divina. El amor obra milagros cuando le damos cabida en nuestro corazón, por ello, como dijo un psicólogo “la mujer cuando ama a su marido, le soporta hasta sus vicios, pero cuando no le tiene amor, hasta sus virtudes le fastidian”.
En la misma forma como el amor obra milagros y hace que los que lo perciben, hagan de la vida un paraíso, en esa misma forma el hombre sediento de luz, atrae hacia sí el conocimiento; y, como las puertas de su comprensión están permanentemente abiertas, puede entrar la luz del conocimiento. Por ello el sabio vive permanentemente en función de estudio; por ello, el filósofo se extasía con la naturaleza, porque ella es un libro abierto, y en el que sólo saben leer los dignos. Por ello el profesor vive aprendiendo, porque se da cuenta que el conocimiento es infinito, y para saciar las ansias de conocimientos que le demandan sus discípulos, se ve obligado a ir más allá del alcance de sus discípulos. Por ello, en el Templo de Delfos (Templo de la Sabiduría) mantiene en el frontis del edificio un letrero que dice así: “Nosce te Ipsum” CONÓCETE A TI MISMO, Y CONOCERÁS EL UNIVERSO.
Indoamérica por medio de sus esculturas, códices, etc., conduce al estudioso, al que tiene sed de verdad de conocimiento, por una vía de estudio sencilla, práctica y muy recta para conquistar la sabiduría y la conciencia de sí mismo. Por nuestra parte, deseosos de hacer llegar la Suprasexualidad a quienes la anhelen para que ellos también reciban la luz de su palabra y el saber de su experiencia Aspiramos por medio de este Cuaderno de Formación Sexual estudiar la sexualidad de nuestros “Hermanos Mayores”; ponemos este tipo de sexualidad superior al alcance de innumerables personas de distintos conocimientos, oficios y profesiones, que no tienen información suficiente sobre lo que es el Suprasexo.
LA FUSIÓN SEXUAL ENTRE LO MASCULINO (ÁGUILA=ESPÍRTU) Y LO FEMENINO (SERPIENTE=AGUA)
SAN AGUSTÍN –COLOMBIA
Pero el sexo en Indoamérica no sólo tuvo relación con la fecundidad de la tierra en que se desarrollaron culturas y artistas extraordinarios, sino que iba a lo más profundo, a la creación del Hombre Solar. Así lo señalan las cerámicas denominadas “huacos eróticos”, que hicieron, por ejemplo, los peruanos prehispánicos, particularmente de la cultura Mochica, de los que algunos han especulado comparándolos con el Kamasutra hindú, o el Ananga Ranga. Indubitablemente, los Indoamericanos dejaron en su Arte Erótico la sexualidad antigua que vivieron las primeras civilizaciones del mundo antes de la caída en la generación animal; fue una sexualidad elevada a las esferas divinas. Obsérvese que aquí no existía un dios asexuado, sino una pareja divina, macho y hembra: “La diosa tierra o Pachamama, daba su fruto siempre y cuando fuera fecundada por el dios agua”.
Un estudioso de la ciencia de la arqueología, dice: en relación a los huacos encontrados en territorio peruano: “Al menos una mitad de los aproximadamente cinco mil huacos encontrados con estas representaciones, corresponden a retratos de distintas posturas sexuales. Los demás, más de la mitad, son objetos rituales del culto a la fecundidad”. De acuerdo a la información etnohistórica que dan los cronistas de los siglos XVI y XVII precisan que “en el antiguo Perú, no solamente en la época inca, habían restricciones muy severas. Las normas incaicas castigaban el incesto y el adulterio, por ejemplo”. De hecho, se han encontrado representaciones también de los castigos a parejas. Actualmente, en algunos pueblos andinos hay aún muchos ritos en los que se combina la sexualidad con lo mágico-religioso. “El objetivo de estos ritos es el de solicitar por medios mágicos, justamente la fecundidad de los animales y de las plantas”. Hay un rito que se conserva en Langui, Cusco, donde para cierta festividad, hombres y mujeres se visten con atavíos de carneros y llamas y bailan como en una representación sexual.



