miércoles, 13 de junio de 2012

Necesitamos acabar con la vieja creación y realizar algo nuevo dentro de nosotros

Cierta vez el V.M. SAMAEL  AUN WEOR, explicaba a un grupo de estudiantes Gnósticos, lo que es en sí la Conciencia y el “Yo” de la psicología experimental, con la siguiente enseñanza: “Hay algo muy bello que tenemos en nuestro interior, me refiero a la Conciencia, me refiero a la Esencia, a eso que se llama "Alma". 

Originalmente la Conciencia, o el Alma, o como ustedes quieran denominarla, vino de la Vía Láctea, hace muchos años, millones de años. La Esencia de cada uno de los aquí presentes, vino de la Vía Láctea, y en la Vía Láctea  resonará con la armonía del Universo. 

Posteriormente, pasó por el disco solar, y prosiguiendo por entre los planetas del Sistema, llegó aquí al mundo, se desarrolló en el mineral, continuó en el vegetal, prosiguió en el animal y al fin se reincorporó en un organismo humano, o de humanoide. Pero la Esencia, desafortunadamente, debido a nuestros errores, quedó envuelta en una serie de elementos indeseables”.

TAMBIÉN LOS EGIPCIOS HABLARON DEL HOMBRE NUEVO
         
“La Esencia es la Conciencia, y está envuelta o embotellada entre un cúmulo de elementos indeseables. Es necesario quebrantar tales elementos, para que la Esencia quede despierta.  Una Esencia despierta, una Conciencia despierta, tiene acceso a los Mundos Superiores de Eternidad; una Conciencia despierta puede ver, tocar o palpar las grandes realidades del Mundo del Espíritu Puro; una Conciencia despierta puede dirigir todas las circunstancias adversas de la vida; una Conciencia despierta no es víctima jamás de las circunstancias: puede dirigirlas a voluntad, puede originar nuevas circunstancias”. 
         
“Pero, para que la Conciencia despierte, los elementos indeseables que llevamos en nuestro interior deben ser destruidos. Esos elementos son: la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula, etc. Es necesario eliminar tales elementos y en vez de eso crear algo diferente. Esos elementos indeseables que llevamos en nuestro interior, son una falsa creación, y debe ser destruida. Cada uno de nosotros carga en su interior una falsa creación. Necesitamos hacer una creación nueva dentro de nosotros mismos, y esto solamente es posible destruyendo nuestros defectos  psicológicos, acabando con todos esos errores que llevamos en lo más profundo de nosotros mismos, acabar esos errores, acabar esos defectos, crear algo nuevo en nosotros”.
         
“¡Es posible crear algo nuevo, es posible crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser! Si cada humanoide aprovechara esa energía creadora que lo trajo a la existencia,  esa energía mediante la cual pudo llegar a tener un cuerpo de carne y hueso, si llegara a la edad de los 21 años, y en vez de despilfarrar esa energía la aprovechara para crear sus Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, la Esencia quedaría vestida con esos Cuerpos, esa sería una creación nueva. Más vale hacer una creación nueva, que continuar con esa creación vieja que tenemos”.
         
“La creación vieja que llevamos en nuestro interior, repito, está constituida por los agregados psíquicos y esos agregados son nuestros defectos. Tenemos innumerables defectos. Realmente, aunque poseyéramos mil lenguas para hablar y paladar de acero, no acabaríamos de enumerarlos a todos cabalmente. Eliminar tales defectos, tales agregados, es lo indicado. Y en vez de esos agregados,  que parecen un verdadero enjambre de demonios en nuestra psiquis, en nuestro interior, crear, repito, los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Estos se crean con la misma fuerza con la que nuestro cuerpo físico fue creado, con la misma fuerza con la que se desarrolló entre el vientre materno, con la misma fuerza que lo hizo crecer desde niño, hasta la edad de los 21 años. Tal fuerza se llama "sexual", es la energía del sexo”.
         
“Así pues, en los tiempos antiguos las gentes eran más sabias. Esas gentes después de la edad de los 21 años, en vez de despilfarrar la energía creadora, la transmutaban; con esa energía creaban los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Así podían darse el lujo de fabricar, mediante esa fuerza sexual, los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Hoy en día, la vida es bien breve. A los 21 años comienza la juventud; antes de los 21 años, está la adolescencia y la primera y la segunda infancia. Desgraciadamente, los adolescentes ya gastan esa energía, sin haber terminado ni siquiera su desarrollo como humanoides. Si los adolescentes, en vez de despilfarrar esa energía la ahorraran, y al llegar a los 21 años la  aprovecharan inteligentemente para crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, tendríamos una cosecha de Maestros. Desgraciadamente, al llegar a la adolescencia, a la juventud, viene el despilfarro de la energía creadora, vienen los abusos sexuales, etc.”
         
“Hoy en día estamos "de afán", ya no se vive de doce a quince siglos como en la época de la Lemuria. Hoy en día, hay que crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser antes de que llegue la vejez, porque si llegamos a viejos y no hemos creado esos Cuerpos, tendremos que desencarnar habiendo perdido el tiempo; nos encontraremos en el Mundo Astral entonces, convertidos en algo que no tiene ningún valor, puesto que, ¿qué es la muerte? La muerte es una resta de quebrados. Cuando llega la hora de la muerte ¿qué es lo que continúa en el "más allá"? Los "valores". Ustedes saben que si hacemos una resta de quebrados, eso es lo que queda: los valores. Y la muerte es una resta de quebrados y lo que continúa son los valores”.
         
“Pero, ¿qué valores son esos? Valores positivos y valores negativos: los "Yoes" del bien y los "Yoes" del mal:  nuestros defectos. Todos esos son "Yoes". ¿Qué es el Ego? pues, Una suma de "Yoes". Y esos "Yoes", ¿qué son? Elementos indeseables, subjetivos. No todos los "Yoes" son malos; los hay buenos, pero no saben hacer el bien. Hay que eliminar la creación equivocada que todos llevamos dentro, hacer una creación nueva. Eso es im-por-tan-tí-si-mo”.
         
“¿Cómo haremos esa creación nueva? Pues sencillamente, transmutando la energía creadora. En vez de andar en lascivias, en fornicaciones, aprovechar esa energía que puso nuestro cuerpo en la existencia, esa energía maravillosa que nos hizo crecer. Utilizarla sabiamente, para crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser”.
         
“Si no hiciéramos el trabajo, si no acabáramos con esa creación equivocada que tenemos dentro (la de los "Yoes"), pues eso es lo único que continuará allá en la Eternidad: ese montón de diablos. Pero si nosotros creamos los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser y eliminamos nuestros defectos psicológicos, recibiremos los principios anímicos y espirituales y nos convertiremos en Hombres de verdad, en Hombres reales”.



lunes, 4 de junio de 2012

Parte superior, grabado y el “Dios Llorón” de la “Puerta del Sol”

Bien es conocido que la Religión de los países que constituyen la llamada región andina, está fundamentada en el culto a la Divinidad; esa Deidad fue representada por el Sol, a quien llamaron INTI. Entre las Culturas Solares “andinas”, destaca la Tiahuanaca; que se desenvolvió principalmente a los alrededores del Lago Titicaca, considerado el más alto del planeta, a casi 4000 metros sobre el nivel del mar, con forma, visto desde el aire, de Puma, el animal sagrado de estos pueblos, que lo relacionaban con el Conocimiento Gnóstico, con la Fuerza Creadora o secreciones sexuales tanto en el varón como en la mujer, y con lo hierático.  
         
Dicen las leyendas de ese entorno solemne que Viracocha, el Dios Creador, empezó la vida precisamente en este territorio sacro.El cimiento de esta prodigiosa sapiencia tiahuanacota se halla asociada al Puma; este animal simboliza la inteligencia y valor que es imperioso poseer para combatir al “Mí Mismo”, al “Sí Mismo”, al “Yo” de la Psicología Revolucionaria, pues no es con bonitos planteamientos o bellos mensajes, cómo vamos a conquistar el despertar de nuestra Conciencia, sino a través de la valentía que nos muestra el Puma o Jaguar; así mismo debemos tener el valor de enfrentarnos a sí mismos, pues cualquiera puede ver el “defecto psicológico “ajeno, pero sólo los auténticos Jaguares o Pumas de la Psicología Gnóstica pueden verse a sí mismos tal como son. Y este es el soporte de cualquier viable metamorfosis total… 

El Puma alegoriza a nuestro Real Ser Interior profundo; el Puma-Hombre es el ser humano que ha conseguido incorporar en su naturaleza íntima al Espíritu Universal de Vida, maravilla obtenida por medio del Trabajo Esotérico  Gnóstico: Nacimiento Segundo, Aniquilación del Ego y Sacrificio por la Humanidad.

En la portentosa Puerta del Sol tenemos un motivo extraordinario que nos incita a discernir en la Gnosis del Espíritu, es decir, en la Sabiduría del Ser. La Puerta del Sol de Kalasasaya, es el convite a todos los seres humanos a penetrar a la Verdad, a la Luz, a la Autognosis.  

Los cuarenta y ocho seres alados, que junto con Viracocha (la parte más elevada del Ser, el Anciano de los días), suman las 49 partes autónomas, auto-conscientes y auto-independientes del Ser,  que nos auxilian en el Trabajo por la Auto-realización Íntima.  

Treinta y dos de estos seres alados, representan treinta dos Hombres–cóndor, simbolizando al Espíritu de Dios, a esa metamorfosis que debemos lograr que es el objetivo primordial de todo ente humano; pues un ser humano sin espiritualidad es un ser inmundo, que alcanza los más altos grados de degeneración.  Estos Hombres-cóndor (águila) a su vez con su cuerpo forman la Swástica, o Cruz en Movimiento, aludiendo a la sabia Ciencia Transmutatoria.  

El resto de estos Hombres alados (dieciséis), son Hombres–Puma, que nos hablan del deber (“Haz tu deber”) de equilibrar la Espada y la Balanza, la Sabiduría y el Amor, la Justicia y la Misericordia.  

Viracocha es el Hombre Sol; el arquetipo de lo divinal, tanto en el Macrocosmos como Creador de todo lo que es (el Señor Jehová), ha sido y será, como en el Microcosmos, símbolo del Ser, del IOD-HE-VAH-HE de cada uno de nosotros, completamente Auto-realizado. Su cabeza está adornada por rayos solares, alegorizando la Luz, la Sabiduría, al Dador de vida; a su vez, siete de las veinticuatro terminaciones de los rayos solares son en cabeza de Puma, indicándonos los Siete Cuerpos del Hombre Real y sus correspondientes Siete Fuegos Sagrados que el ser humano tiene la misión de despertar.  

Pero lo vibrante, lo inconmensurable es observar en los ojos de Viracocha (y que por tal motivo lo han llamado el “Dios Llorón”) lágrimas, al igual que el Pentagrama Esotérico. 

Las tradiciones antiguas expresan que esas lágrimas fertilizan la Tierra (Filosofal) para darnos Vida Eterna. Y por otro lado aseguran los estudiosos de  la Antropología Gnóstica, que en esas lágrimas se expresa el dolor de  Viracocha de ver a la pobre humanidad doliente corrompida y alejada del propósito divino, por habernos dejado atrapar del pecado, del “Yo” psicológico pluralizado, que nos ha alejado del Amor Cristiano. 

En la parte central percibimos al Puma Sagrado, encima de una piedra cúbica y ésta a su vez en dos serpientes; el Puma es el Fuego Sagrado, la Piedra Cúbica, el sabio uso de las fuerzas creadoras, y las dos Serpientes, el Binario Serpentino que se encuentra en la parte interna del ser humano, que constituyen los dos canales tetradimensionales a través de los cuales es posible trasmutar nuestras energías. He aquí, el glorioso emblema tiahuanacota de la Piedra Filosofal de los alquimistas medievales.  

Como trofeos, dos cabezas decapitadas, ilustrándonos que se requiere pasar por la muerte de nuestros defectos de tipo psicológico para poder llegar a nuestro Real Ser. Las cabezas de águila, simbolizan la espiritualidad trascendente, la búsqueda de la mística extraordinaria, que nos guía a la ética superior, cuestión que sólo se alcanza mediante un trabajo profundo sobre nuestra psiquis.  

Las cuatro serpientes con cabeza de puma y las cuatro con cabeza de cóndor, nos hablan de los procesos iniciáticos, de los ocho años de Job o Paciencia que debemos tener para lograr la Auto-gnosis. Encerrado dentro de éstas, como lo está en sí mismo, el Fuego Sagrado, y que necesita despertar a través de los encantos del amor y los valores del corazón.  

En cada una de sus manos un báculo, por ello llamado por muchos autores, como el “Señor de los dos báculos”. El de la derecha remata con una cabeza de Cóndor, recordándonos la fuerza masculina, positiva, la columna espinal, el poder que se obtiene del trabajo realizado sobre sí mismos, pues quien se domina a sí mismo, tiene el poder de dominar la misma naturaleza. Corresponde a la columna Jakin del Templo de Salomón Rey; en la mano izquierda sostiene un báculo con la misma terminación en cóndor, pero en la parte posterior están dos serpientes, aludiendo claramente al arcano No. 2 o Columna Boaz del Templo de Salomón, símbolo de la Mujer, del Eterno Principio Femenino Divinal.  

Son pues los dos báculos, las dos columnas del templo, el hombre y la mujer, quien aprende a equilibrar estas fuerzas, tiene el dominio de sí mismo, y el secreto de la Auto Realización intima del Ser.  

En la parte inferior encontramos los heraldos, los  mensajeros, tocando una especie de trompeta o instrumento musical, símbolo claro del deber que tiene todo ser humano de esparcir la luz, la palabra, el conocimiento a sus semejantes para que cada uno pueda tener la capacidad de liberarse de las cadenas del dolor.  El servir desinteresadamente a nuestros semejantes, el compartir lo que nosotros tenemos desinteresadamente, la Palabra, la Gnosis.  

Aquí encontramos sintetizados el Trabajo de los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia. Tanto en uno de sus pies, como en la cabeza, observamos una Serpiente–puma, mostrándonos el Trabajo con el Factor Nacer, con el Fuego del Amor y se puede notar claramente una cabeza decapitada en una de sus manos, símbolo de la necesidad de Aniquilar el “Yo” psicológico de momento en momento, de la disolución de los elementos indeseables, inhumanos e infrahumanos que llevamos en nuestro interior anímico como la ira, el orgullo, la pereza, etc. Sólo así podemos transformarnos en Hombres Solares. Ese es el Mensaje Solar de este frontispicio sagrado.